viernes, 8 de junio de 2012

Me vuelvo valiente y te beso los labios

Hace mucho tiempo que no escribía en mi pagina y eso era raro.. Veo las entradas anteriores y del tiempo que utilizaba para escribir, me siento frente al ordenador y veo que después de (prácticamente) un año no escribo nada, nada de mí.

Y no es porque no me ha pasado nada; he vivido las partes más importantes de mi vida en ese tiempo. La verdad fueron cosas bonitas, nunca compartiré cosas así con alguien pues no habrá nadie mas así para compartirlas (es obvio, cada persona es única, pero esta era especial)..

Todo iba bien, teníamos la relación que cualquier chica hubiese querido, teníamos mucha confianza (a pesar de las cosas que habían pasado en un comienzo), la relación se fortaleció por muchos motivos por parte de él y por parte mía, y, de un día a otro, todo cambio, todo se nublo.. Fue raro.. Hasta ahora no lo entiendo

Planteo la escusa mas típica en todo hombre “me estas agobiando”, “necesito mi tiempo” “quiero salir con mis amigos y amigas”.. Muchas preguntas después de escuchar estas palabras vinieron a mi; ¿Cómo es posible que me diga que no le daba tiempo si a donde siempre íbamos era donde sus amigos? ¿Cómo es posible que una persona pueda tener la cara de decir “si no salgo contigo, te molestas” cuando habían ocasiones que salía solo y me enteraba por otras personas lo que hacía?.. Bien, a esta etapa de la relación, todo se había deteriorado y ello era claro. Acordamos mutuamente que me diría que es lo que había pensado, pues días anteriores, estaba confuso y no me había dado una respuesta.. Los días pasaron y con ellos también las ganas de seguir ahí para él, no por el hecho que no sentía nada.. Sino por las cosas que me enteraba que hacían, las cosas que había esperado hacer apenas terminemos y las cosas que por propia boca de el hacia; todas esas semanas no me dio respuesta alguna, me hablaba como cualquier amiga y pues haciendo uso del derecho del silencio, obtuve un “fin” como respuesta.

Y no es que sea cerrada, es solo que cansa, fatiga y estresa luchar cuando no tienes al lado a alguien con quién hacerlo y lo peor de todo, alguien que merece la pena hacerlo.
Y bueno, aquí se acabo una etapa bonita de lo que fue mi vida; con él se fueron muchos momentos, muchas circunstancias que nunca voy a olvidar, se fueron muchas dudas y muchas experiencias que me hubiese gusta seguir compartiendo con él, si es que desde el comienzo me hubiese dado cuenta de cómo eran las cosas, y no dejarme segar por los sentimientos, que en esta vez, no ayudaron mucho.

Ahora estoy normal, no en paz ni tranquilidad ni bien, pero si normal y eso me satisface pues se que lo que paso fue algo que debo de aprender, algo que no debo de cometer y debo de dejarlo fluir.. A veces hay cosas que te hacen abrir los ojos y la siguiente fue una de ellas:
Conformo un grupo de chicos que son buenos, sencillos y que me están enseñando lo que es la humildad (cosa que si recuerdan mis entradas anteriores no tenía esa virtud muy desarrollada que digamos. Para las nuevas personas que leen esto, espero que no se estén riendo por la aclaración.) Y pues me enseñaron que después de cada lagrima siempre venia cada sonrisa, que ser feliz no significa sentir un poquito de felicidad en un momento determinado, sino, que la felicidad se resume a saber que el día de hoy cumpliste y viviste como te lo habías propuesto, como lo habías sentido y como debió de serlo, teniendo presente muchas cosas y una de ellas la unión. Son excelentes personas que no se van a borrar con el tiempo, que si llegaron en este momento entonces fue porque así debió de suceder, porque tienen algo que hacer en mi vida o algo yo tengo que hacer en las suyas.. 

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